Difusión

Controversia genera la demanda de Fedeleche

Presentación al Tribunal de Defensa de la Libre Competencia pone en tela de juicio futuro de los llamados grupos negociadores de productores lecheros.


El presidente de Fedeleche, Eduardo Schwerter, se ha visto obligado a realizar un ciclo de videoconferencias dirigidas a las diferentes asociaciones gremiales y sociedades comerciales de productores para explicar, de primera fuente —como les ha planteado— las polémicas gestiones jurídicas realizadas en las últimas semanas. Es decir, sobre la demanda que interpusieron oponiéndose al acuerdo extrajudicial logrado por las empresas Soprole y Prolesur con la Fiscalía Nacional Económica que investigó irregularidades en los pagos por la compra de leche, que involucrarían una discriminación de precios para los productores.

Hasta ahí todo bien. Pero entre los argumentos de la demanda añadieron como prueba de esta discriminación de precios que denuncian los contratos de sociedades de productores e incluso de expresidentes de Fedeleche. Lo complicado es que muchos de esos productores son socios de Fedeleche a través de las organizaciones regionales, aparte de que la entidad que dirige ha sido una de las impulsoras de la asociatividad de los productores para obtener mejores condiciones en el negocio, partiendo por mejores precios al vender la leche en mayor volumen.

Más allá de la estrategia detrás de la presentación —respecto de la cual Fedeleche se excusó de entregar su versión—, el cuestionamiento que se hizo a los grupos negociadores, como se les llama, genera inquietud y malestar.

Empresas de productores y lecheros consultados consideran que hubo una equivocación en la forma como fueron incluidos en la demanda, pero se mostraron confiados en que podrán continuar su labor normalmente y que un fallo del Tribunal de la Libre Competencia debiera afectar a las plantas y a las sociedades informales. Germán Stolzenbach, exgerente de Coprinsem y expresidente del Consorcio Lechero, considera que lo primero que hay que hacer es discriminar entre los que tienen validez legal y los que no la tienen y fueron manejados por las plantas.

‘Hacia allá apunta la demanda, pero es un error que haya mencionado a algunos grupos que tienen existencia legal, porque eso es lo mismo que venderle a otra empresa y esa empresa, a su vez, le factura individualmente a cada productor de acuerdo con los parámetros con que las plantas ponderan la calidad de la leche’, señala Stolzenbach, quien desde hace un año está asociado a Uprolac, empresa mencionada en la demanda.

Según el experto los grupos con personalidad jurídica no tienen nada de ilegal u oscuro, ‘siempre que se manejen dentro de lo que las plantas tienen establecido en las reglas con las distintos grupos de existencia legal. Distinto es cuando agregaban a alguien o grupos, medio a la negra, y les daban el trato dentro de las pautas, pero no constituidos legalmente’.

Volcanes del Sur, también mencionado en la demanda, defiende la asociatividad que fomentada por el gremio en los últimos años, ha permitido la formación de nuevos grupos comerciales y ayudado a que el productor lechero haya salido de su individualidad.

‘Bajo este contexto, nos sorprende que el gremio actualmente —en la demanda— solo se refiere a la existencia de tres grupos comerciales, considerando que todos los demás grupos actualmente se mantienen vigentes’, señala.

Añade que con la asociatividad se busca la comercialización de la leche fresca en forma conjunta, lo que ha permitido aumentar el volumen con el fin de optimizar el tramo de volumen expresado en las pautas de pago, y así tener un mejor precio.

Procesar, el futuro

Stolzenbach sostiene que el próximo paso debiera ser que los grupos avancen al procesamiento, como lo estaría haciendo Futurolac.

‘En la medida que sus estatutos lo permitan, el desarrollo de ese tipo de negocios no tiene nada de malo. Es lo lógico, ya sea por asociatividad con algún gran procesador o porque tienen las espaldas para montar algo ellos mismos’, destaca.

Para Volcanes del Sur el modelo asociativo de los productores lecheros llegó para quedarse.

‘Los grupos comerciales seguirán existiendo y potenciándose en el tiempo, ya que todos los desafíos del sector siempre se podrán enfrentar de mejor manera estando asociados. Hoy los grupos comerciales se han profesionalizado y han demostrado ser capaces de avanzar y desarrollar nuevos proyectos innovativos con valiosos avances, y esto es muy positivo, dado que el sector necesita tener grupos asociados motivados que incentiven a las nuevas generaciones en la continuidad de la producción de leche’, señala.

Destaca que todos los productores tienen la posibilidad de integrarse a estos grupos. ‘Actualmente tenemos registrada la marca Leche Praderas y esperamos comenzar pronto con el proceso de certificación de leche pastoril, condición que cumplen muchos productores en las regiones de Los Lagos y de Los Ríos’, destaca Volcanes del Sur.