El “Día del Bosque”, organizado por Aproval y Conaf, permitió relevar la importancia de la restauración forestal y el rol que cumple este recurso en el balance de carbono en predios ganaderos del sur de Chile.
Con una alta participación de productores y profesionales asesores, a fines de agosto se desarrolló un nuevo “Día del Bosque” en el Fundo Chuiscahue de La Unión, propiedad de la productora de leche María Isabel Fredes. La actividad —organizada por segundo año consecutivo por Aproval A.G. y CONAF— convocó a especialistas en cambio climático, manejo forestal y producción ganadera, con foco en la articulación entre restauración del bosque nativo, sustentabilidad productiva y captura de carbono.
Uno de los momentos centrales fue la presentación del investigador del INIA Remehue, Francisco Salazar, quien dio a conocer resultados de un inédito estudio desarrollado en el marco de un proyecto de la Fundación para la Innovación Agraria (FIA), que estimó el balance de carbono en predios ganaderos del sur de Chile.
“Evaluamos cuatro sistemas lecheros y cuatro de producción de carne. Lo interesante es que algunos de ellos resultaron ser carbono neutrales, es decir, las capturas de carbono fueron mayores que las emisiones, principalmente gracias a una alta proporción de superficie boscosa en relación a la actividad productiva”, explicó Salazar.
Los estudios consideraron tanto emisiones —como el metano entérico del ganado o las provenientes del manejo de purines— como capturas, destacando especialmente el rol de los bosques nativos manejados, los cuales se convirtieron en la principal fuente de absorción de carbono a nivel predial. “Las praderas también contribuyen, aunque en menor grado”, aclaró el investigador.
Bosque nativo y servicios ecosistémicos
Además de su efecto sobre el balance de carbono, Salazar recalcó que la integración del bosque nativo en los predios ganaderos entrega lo que se conoce como servicios ecosistémicos, es decir, beneficios múltiples para la producción, la biodiversidad y el bienestar territorial. “Estamos hablando no solo de carbono, sino también de funciones como protección de cursos de agua, hábitat para fauna benéfica, potencial turístico y valor cultural”, indicó.
Este enfoque fue respaldado por profesionales de CONAF, quienes presentaron las principales líneas de apoyo institucional, como la iniciativa “Restauración de bosque nativo a gran escala”, actualmente disponible para productores interesados en mejorar o recuperar cobertura arbórea en sus campos.
Opinión gremial: una mirada de largo plazo
Desde Aproval, esta línea de trabajo no es nueva. De hecho, el propio presidente del gremio, Jaime Heinrich, valoró que “para las lecherías del sur de Chile, los recursos forestales de carácter nativo —presentes en la mayoría de las unidades productivas de las regiones de Los Ríos y Los Lagos— se presentan como una buena opción para compensar emisiones, generando de paso un gran aporte en la provisión de servicios ecosistémicos como la producción y cuidado del agua, corredores biológicos o diversidad vegetacional”.
Heinrich subrayó que el gremio ha promovido desde hace años una mirada proactiva hacia este recurso natural, articulando vínculos con instituciones como INIA, INFOR y la propia Conaf, hoy transformada en Servicio Nacional Forestal. “En este proceso hemos encontrado un aliado estratégico para motivar con acciones concretas el desafío de manejar, restaurar y sumar nuevas áreas de bosque nativo”, añadió.
Primeros datos concretos en Chile
El estudio liderado por INIA e INFOR, con apoyo de organizaciones sectoriales como el Consorcio Lechero, la Corporación de la Carne, Fedeleche, Fedecarne, Sofo y Avellanos Patagonia A.G., representa un avance inédito para la gestión ambiental del sector. “Hasta ahora no contábamos con datos reales sobre balance de carbono en sistemas prediales. Esta información es clave para avanzar en diferenciación de productos, nuevas regulaciones ambientales y posibles incentivos por mitigación”, planteó Salazar.
En su cierre, los organizadores destacaron que la sostenibilidad de la lechería del sur de Chile pasa por reconocer el valor estratégico del bosque nativo como aliado productivo y ambiental, particularmente en un escenario global que demanda neutralidad de emisiones hacia 2050. Una meta donde la lechería del sur, gracias a su estructura mixta de pradera y bosque, podría marcar la diferencia.
Esta jornada técnica concluyó con un recorrido por uno de los tres sectores que el predio anfitrión habilitó con forestación nativa en el marco del programa de restauración de Conaf y que -de paso- servirá como resguardo para un curso de agua que atraviesa la propiedad.